Cómo ejercitar tu fuerza de voluntad

Nuestras acciones se mueven bajo una fuerza invisible que nunca la vemos, pero ahí esta, esta fuerza puede ser tan tenue como la luz de una candela que se puede apagar en cualquier instante o tan fuerte como un diamante o el acero, la gente exitosa la ejercita día a día, la pone a prueba constantemente, como dicen por ahí lo que no te mata te hace más fuerte, esa fuerza interna se llama voluntad.

Nunca has empezado con alguna iniciativa y la terminas dejando a los días o a las semanas y luego pues la dejas a medias, al tiempo regresas para volverla a dejar y cada vez sintiéndote más culpable por no haber terminado, desmotivándote cada vez más; llámese ponerse en forma, hacer dieta, aprender un nuevo idioma, dejar un antiguo vicio, practicar un nuevo hobby, crear tu propio negocio, leer más, etc. Todos de alguna manera requieren fuerza de voluntad ya que las cosas no se hacen solas, sino más bien las tienes que hacer tú.

El problema es que por lo general nos mentalizamos en el resultado final y no en el proceso*de cómo llegar, viendo el resultado tan lejos que de inmediato nos damos por vencido, diciendo *“yo no pudiera hacer eso”, “eso no es para mí”, “pero eso es muy difícil” y lo peor que es ni tan siquiera hacemos el intento y perdemos por omisión.

Según Kelly McGonigal, PHD, psicólogo que actualmente trabaja en Stanford Health, echó un vistazo más cerca de la fuerza de voluntad desde el punto de vista científico y concluye que “la fuerza de voluntad es tanto físico como mental” y que de hecho es muy parecido al estrés, interesante ¿no crees?

Bueno vamos a la acción y te dejo un par de sugerencias para saber cómo ejercitar tu fuerza de voluntad:

Ejercicio y meditación

McGonigal dice que la fuerza de voluntad se puede entrenar, una de las formas son el ejercicio y la meditación, el ejercicio fomenta disciplina, es el hecho de correr ese kilometro extra, ir al gimnasio el día que no tienes ánimo, entrenar en un día lluvioso y así sucesivamente, ir mejorando poco a poco e ir venciendo tus propios límites.

maraton

Toda maratón empieza con el primer paso

Planear, seguir y repetir

Ejecutar una meta sin un plan es como querer pegarle a una piñata con los ojos vendados puede que más de alguna vez le des un golpe, pero no es muy eficiente; es mejor visualizar la meta y dividirlo en pequeñas sub metas, algo realizable cada día, cada semana de cada mes y así sucesivamente, es como cuando lees un libro vas página por página, capítulo por capítulo hasta que lo termines, lo importante es disfrutar el camino en lo que lo estés haciendo, recuerda que divide y vencerás es importante tener una meta a largo plazo, pero la ejecución en el día a día es lo que te va a llevar a alcanzarlo, una vez alcanzado te mueves a la siguiente meta.

Ejecutar acciones por eventos

Lo seres humanos somos creaturas que nos movemos en base a nuestros hábitos y el conjunto de hábitos que tenemos hace nuestra cultura tanto individual como colectiva, para fomentar un nuevo hábito se necesita repetición, hacerlo una y otra vez hasta llegar a dominarlo, como dicen la práctica hace al maestro.

El problema es que se nos olvida cuándo empezar o cuándo darle continuidad; una solución es ejecutar una acción en un evento determinado, como por ejemplo utilizar una alarma para levantarse temprano o una alarma para recordarte que es hora de hacer ejercicio, otra para leer o estudiar, y sino es una alarma entonces ejecuta la acción con otro evento; como cuando estas a dieta y cuando te preguntan qué quieres beber y sabes que tienes que pedir agua sobre cualquier otra opción, al hacerlo constantemente llegará el momento que ya ni siquiera lo vas a pensar, cuando eso suceda quiere decir que ya cuentas con un nuevo hábito.

La mente va primero

Los retos de 60 días siendo felices, 60 días sin azúcar, sólo se alcanzan cuando te mentalizas primero, todo es un juego mental, que la idea se te meta en la cabeza y después ejecutas, Cristóbal Colón sabía que habían otras tierras después del horizonte en el mar, se mentalizó y conquisto américa, una vez mentalizado que nada te detenga y conquista lo que te propongas.

La inspiración y el momento adecuado no existen

No hay peor excusa para procrastinar que decir lo haré en el momento adecuado, en este momento no estoy inspirado y no tengo ánimos, esas frases, no son más que excusas, los momentos mágicos no existen están sólo en tu mente, en lugar de esperar a que suceda ese momento mágico, has un plan y síguelo no esperes a que todos los astros del cielo se unan y conspiren a tu favor.

Para cerrar

La fuerza de voluntad cambia la manera de cómo funciona nuestro cerebro especialmente en la corteza prefrontal, área del cerebro que se encarga de “tomar las decisiones”, de hecho me atrevería a hacer la correlación en que las personas con mayor fuerza de voluntad tienden a tomar mejor decisiones en su vida.

La fuerza de voluntad mueve personas, cambia hábitos, cultura y ojalá que llegara a cambiar países.


Cover: Carl A
Maratón: Michael McCullough

Pedro Muller

Emprendedor, geek, software developer, "wanna be writer", life-hacker, adicto al café, humanista, foto-amateur, amante de la música.